Durante décadas, el sector tecnológico ha intentado crear un verdadero asistente digital. Siri fue una primera aproximación, pero sus capacidades quedaron muy lejos de la visión de un asistente inteligente que conozca el contexto, que converse con la persona, que acceda a distintas fuentes de información, que razone sobre ellas y que pueda ejecutar acciones mediante herramientas y agentes. La nueva generación de agentes personales de IA ya está activa en el mercado y ellos podrían convertirse en la próxima gran interfaz de la economía digital. El cambio fundamental es que la IA está pasando de responder y recomendar a actuar en nombre del usuario. En la economía agéntica, las empresas tendrán que estar preparadas no solo para atender personas, sino también a los agentes que las representan. Aparentemente, no solo tendremos empresas agénticas; también tendremos clientes agénticos. A continuación, las características de estos Agentes Personales IA.

1. Evolución del chatbot al agente que actúa – La diferencia esencial con los asistentes anteriores es la autonomía. Un chatbot responde a una pregunta y un agente puede recibir un objetivo y después realizar acciones para conseguirlo, incluso de manera proactiva. Ya existen agentes que son capaces de hacer el check-in de un vuelo, de buscar entradas agotadas para conciertos, de organizar una cena con amigos, de actualizar el calendario, de realizar reservaciones, de efectuar compras. Esto convierte a la IA en un intermediario entre las personas y el mundo digital y mucho más que una interfaz conversacional.

2. Rápida adopción inicial– En este momento existen dos estrategias:

  1. Instinct – Tiene acceso limitado mediante invitación o lista de espera, su número de usuarios estaría creciendo alrededor de 10% diariamente y aproximadamente la mitad de quienes se registran continúa utilizándolo al menos semanalmente después del primer mes.
  2. Muse de Meta – Con una estrategia mucho más abierta, con más de 10 millones de descargas en poco más de un mes. Esta es una tasa comparable a los 3.7 millones de descargas conseguidos por ChatGPT durante un periodo equivalente tras su lanzamiento. La facilidad es su clave, el usuario simplemente escribe lo que necesita y el agente se encarga de ejecutar la tarea e ir informando del progreso.

3. Los costos de Agentes Personales IA – En el caso de Muse su modelo de ingresos es la sumatoria de una suscripción y una comisión por las transacciones realizadas. Por supuesto, si una parte relevante del comercio electrónico empieza a pasar por agentes, quien controle esa relación podría ocupar una posición extremadamente poderosa. Algunos piensan que eventualmente la mayor parte del gasto online podría circular mediante agentes personales. Así, que la competencia apenas comienza, además de Meta e Instinct ya aparecen ofreciendo Agentes Personales IA: OpenAI, Google y potencialmente Airbnb.

4.  La clave es el acceso a los datos de la persona – Para aportar verdadero valor, el agente necesita acceso al calendario, al correo/mensajería, a las preferencias, a la identidad, a la información personal y los medios de pago de la persona. Por supuesto, cuanto más acceso tiene, mayores son los riesgos. El usuario tendrá que estar dispuesto no solamente a compartir información, sino también a autorizar a la IA a actuar en su nombre. Es un salto importante, ya que cuando al Chatbot pregunta “Dime qué debería hacer.”, el copilot entiende “Ayúdame a hacerlo”, pero el Agente se trata de unan instrucción de “Hazlo por mí.”

5. Los obstáculos -> la seguridad y la confianza – (a) Ciberseguridad – Un agente puede ser vulnerable a ataques como prompt injection, mediante los cuales instrucciones maliciosas ocultas en páginas o sistemas externos intentan manipular su comportamiento; (b) Errores del propio agente – Una IA autónoma que se equivoca puede producir consecuencias mayores que un chatbot que simplemente responde incorrectamente. Si tiene autorización para comprar, reservar o modificar información, el error se transforma en una acción real y por esas razones, los fabricantes están incorporando diferentes mecanismos de protección. Un dato revelador es que aproximadamente 40% de los usuarios de Instinct conecta una tarjeta de crédito durante las primeras tres semanas.

6. Los agentes necesitan la aceptación de las empresas – Si millones de consumidores utilizan agentes para comprar, reservar hoteles o contratar servicios, las empresas deberán decidir si permiten que los agentes de IA hagan negocios con sus sistemas. Desde la perspectiva económica es determinante que eso ocurra para el crecimiento de los Asistentes Personales IA. Algunas, como Shopify, Walmart, Instacart y Expedia ya los están aceptando. Amazon, en cambio, permanece cerrada a la idea, por cuanto una buena parte de su modelo digital actual depende de que las personas visiten plataformas, vean interfaces, reciban recomendaciones y estén expuestas a su publicidad. Los agentes definitivamente pueden alterar ese modelo.

7. La transformación realmente disruptiva -> el agente se convierte en el intermediario económico – Hoy la relación predominante es Persona → App/Web → Empresa, con agentes personales la relación podría pasar a ser Persona → Agente IA → Empresa. Incluso, eventualmente la relación puede terminar siendo Agente del consumidor ↔ Agente de la empresa. Esto puede llevar a un cambio enorme, tal como podemos observar en este ejemplo: Si se le dice al agente “Encuéntrame el mejor vuelo Bogotá-Madrid para estas fechas, considerando mis preferencias, puntos, horarios y presupuesto, y resérvalo”, la persona ya no necesita necesariamente buscar en Google, entrar en Expedia, comparar páginas, navegar por las webs de las aerolíneas y rellenar formularios. El agente puede convertirse en el canal de acceso a la economía digital.

8. Potencial redistribución del poder económico – La resistencia de determinadas plataformas no es simplemente tecnológica, es también económica y estratégica, ya que:

Internet actualEconomía agéntica
El usuario buscaEl agente busca
El usuario comparaEl agente compara
La plataforma recomiendaEl agente decide según preferencias
El usuario navegaEl agente ejecuta
Publicidad influye en la decisiónEl agente puede filtrar la publicidad
Empresas optimizan para humanosEmpresas deberán optimizar también para agentes

Conclusiones

Considerando que se está camino a aparecer la empresa agéntica, con la Asistentes Personal IA vemos que la transformación ocurrirá simultáneamente dentro y fuera de la empresa. Dentro de la empresa trabajaran personas, Copilots y Agentes empresariales, donde los agentes acceden al conocimiento corporativo y ejecutan procesos. Fuera de la empresa habrá clientes con Agentes personales IA, y estos progresivamente representan al consumidor ante las empresas. En el siguiente paso, podríamos pasar de B2C (Empresa → Consumidor) a algo parecido a B2A2A2C ( Empresa → Agente empresarial ↔ Agente personal → Consumidor). No necesariamente desaparecerán las interfaces tradicionales, pero una parte de la interacción digital podría trasladarse de humano-máquina a agente-agente.

Se hace referencia a AI-powered personal assistants could reshape the digital economy y se aprovecha inteligencia artificial para el desarrollo del texto. La imagen es cortesía de Microsoft Copilot.