En el mundo actual empresas grandes y medianas que no hagan innovación se enfrentan a su eventual extinción. Efectivamente, las empresas están prácticamente forzadas a cambiar. Sin embargo, la principal resistencia al cambio no proviene de las organizaciones mismas, sino de la gente y principalmente de los gerentes y supervisores a diferentes niveles y de facto es común un boicoteo a las nuevas ideas.

La necesidad de innovación

Desde las más altas esfera de las empresas se escucha la necesidad y  la búsqueda de la innovación y de alguna manera lo manifiestan los diferentes niveles supervisorios, y todos aceptan que la creatividad es  requerida en la empresa para ser competitivos, para ser relevantes. Si no se fomenta y alienta la innovación se está apartando y perdiendo a los empleados más innovadores y se estará diluyéndose el filón creativo necesario.  Internamente, un gerente puede estar de acuerdo con innovar y quién no lo está?  Sin embargo, es más probable que las ideas mueran en el escritorio del gerente en lugar de llegar al CEO. El hecho no es que el alto nivel de la empresa no desee ideas nuevas. Más bien, es la gente alrededor de la persona con la idea – el gerente, los colegas – quienes difícilmente se anotarán en un cambio.

La reacción personal a las nuevas ideas

Las personas que reciben la proposición de nuevas ideas generalmente terminan haciéndose preguntas como estas:

  • Qué representa esa innovación para mi personalmente? Me generará más retos o me abrirá más oportunidades en mi carrera?
  • Qué significará para mi posición actual? Terminaré perdiendo mi trabajo? En general, valdrá la pena o no?

Con frecuencia, la respuesta a esta pregunta no termina favoreciendo la innovación. El innovador se hace enemigo de todos aquellos que han prosperado en el viejo orden y solo obtendrá apoyo tibio de aquellos que podrían prosperar en el nuevo orden. Esto útimo debido principalmente a que la gente es generalmente incrédula, no confiando totalmente en lo nuevo, a menos que ya lo hayan experimentado.

El manejo empresarial de nuevas ideas

  • A medida que una corporación crece el foco del negocio comienza a desplazarse del pensamiento de largo plazo a focalizarse en los resultados más inmediatos.
  • Los innovadores no son contratados por las empresas. Las corporaciones seleccionan gente brillante, pero escogen a los que se parecen a ellos, no aquellos que toman riesgos.
  • También ocurre que no se reconoce una nueva idea, si quién la propone no maneja en forma apropiada las consideraciones políticas internas.
  • Con frecuencia las empresas terminan contratando consultores externos para que sean estos los que propulsen las nuevas ideas.

Una encuesta

La encuesta denominada “La innovación corporativa es alcanzable: Propiciando y habilitando una cultura de emprendimiento” recalca lo difícil que es desarrollar nuevas ideas en un ambiente corporativo, con excepción de empresas como Google y 3M que tienen la innovación en su ADN. Un ejemplo de las respuestas de los empleados es el siguiente:

  • 53% indica que su empresa no apoya nuevas ideas en todos sus niveles.
  • 77% dice que las nuevas ideas solo son premiadas una vez que son implementadas y resultan existosas.
  • 37% manifiestan que están demasiado ocupados para desarrollar nuevas ideas.

El manejo gerencial de nuevas ideas

Los líderes pueden rechazar ideas altamente creativas simplemente por la ausencia de habilidades para enfrentar la innovación, por no estar equipados para manejar el temor, la incertidumbre, la exposición y la ansiedad que acompañan la validación y el apoyo a una idea innovadora. La gente puede tener un sesgo contra la creatividad que no está claramente manifiesto, pero que se activa cuando se experimenta la motivación de reducción de riesgo.

Se hace referencia a “This why your boss will crush all your good ideas” http://bbc.in/2m5YZtc, “What To Do When Your Boss Won’t Support Your Great Ideas” http://bit.ly/2mMU0e9 y “Why your boss keeps killing great ideas” http://bit.ly/2nDwjcu. .